Sólo ruido

Ya se acerca el Domingo. Retumba en el horizonte, galopando hacía nosotros, retándonos a salir este año, a embadurnarlo de ruido, tras el silencio del pasado. Y aquí, como buenos petarderos, esperamos impacientes los Culleros que llegue la hora de estrellar contra el suelo la ilusión acumulada, la rabia contenida por el año que no pudo ser, juntándola con la de este, y desquitarnos a base de pasión, de crujidos bajos nuestras suelas, de apalear con truenos incansables, a un suelo que pedirá una clemencia, que no daremos. Ya suenan los primeros suspiros, ecos adelantados del jolgorio que vendrá, la extensión de nuestra tradición otro año más. Ya resuenan los petardos, transitando las calles de un pueblo que vive una de sus fiestas grandes, que aunque este año, queden huérfanas de madre e hijo, levantará columnas de humo hacia el cielo, recordándoles a ambos, que no los olvidamos, que todo ese estruendo es por ellos, que las lágrimas son por ellos, que la ilusión es por ellos. Ya se acerca el Domingo, y aunque parezca mentira, lo que ocurre ese día, no es sólo ruido…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Solve : *
36 ⁄ 18 =