Ahora sí. Por fin podemos decir que Pablo se salió con la suya.
Han pasado años desde Benidorm hasta aquí, dejando por el camino la huella de los Pellejeros en distintos rincones: nuestras risas, nuestras ilusión, nuestra amistad. Hemos recorrido tanto en buena compañía, de norte a sur, de este a oeste, tantos y tantos kilómetros como arena tienen las playas de esta Ibiza que nos ha regalado este presidente, que ya toca su fin. Otro deseo cumplido de uno de los nuestros. No, no somos magos, ni genios de lámparas, pero ponemos todo el empeño para conseguir hacer realidad cualquier cosa que deseemos. Porque de eso va esto. De ayudarnos para crear imposibles, de apoyarnos para que ninguno caiga, de tratar de ser más jóvenes por muchos años que pasen, viviendo y disfrutando todo lo que podamos. Por eso cambiamos los vuelos: para tener más tiempo. Por eso nos atrevimos con una aventura más propia de los 20 que de los 50. Por eso amanecimos la noche en un Universo repleto de música. No tiene precio el disfrute, ni pesadez los años, cuando te rodeas de la gente a la que quieres. Y no, no somos los más jóvenes, pero aquí andamos hoy, Ibizando como si lo fuéramos, porque quizás mañana no podamos, porque quizás mañana sea tarde. Hoy es el momento, ahora es el momento. Somos los que somos, y somos lo que somos, sin miedo a mostrarnos, sin miedo al ridículo, sin miedo al que dirán, gente autentica, maduros inconscientes rodeados de personas buscando aún el sentido a la vida, sin saber, que nosotros ya lo encontramos: Lo tenéis justo a vuestro lado.
Desde esta isla que nos acoge, desvelaros que el secreto de la salud está en tener más planes que vida, así que sigamos planeando, sigamos soñando y sigamos viviendo por muchos años más.