Es(tuvimos) allí

Pasado un año, volvimos a repetir. Se sumaron aquellos que no pudieron la primera vez, haciendo más grande al grupo, uniendo con más costuras un Cúllar Vega Sound, que ha crecido con el paso del tiempo. Una idea, que quien sabe si no pasará a la historia en un futuro, transformándose en un sueño.

Cerraron los ojos las ventanas, oscureciendo una sala para que todo se viera mejor. Flotaba la música entre luces y sombras, un arcoíris de sonido al que nos subimos para no dejar de bailar hasta que no pudimos más. Por medio, risas, abrazos, felicidad; todo aquello que se presumía y que ocurrió tal y como lo habíamos planeado. Fotos de todos con todos, dejando la huella del recuerdo, para que no se pierda por el camino. Amistad en estado puro. Lazos que no dejan de estrecharse y que ojalá nunca se rompan. Y aunque el telón cayó antes de tiempo para algunos, puedo decir con orgullo, que yo también estuve allí…

PD: Gracias a todos por un día inolvidable. Queda un día menos, para el siguiente…

Leer Más

Reconocer

No sé si te darás cuenta antes de que acabe el relato. Si no es así, te lo diré yo al final.

Suele pasar, que admitir cuesta. Creerse algo, pensar que las cosas son como uno las piensa y luego tener que reconocer que no lo son, y que estábamos equivocados, es una pequeña derrota. O al contrario. Pensarnos erróneos y descubrir cuan equivocados estábamos, nos llena de razón y alegría. Lo mires como lo mires, es sólo cuestión de reconocer.

Saber distinguir es importante. Así es más fácil descubrir a los verdaderos de los impostores, elegir entre quien si y quien no. Siempre están aquellos que te venden historias irreales, cuentos de hadas dónde todos son perfectos, y la vida a su lado es maravillosa. Y si no desconfías al principio, irás descubriendo poco a poco que todo era un sueño, casi más para ellos que para ti. Luego están los que son coherentemente imperfectos, esos que van con la verdad por delante, los que no se esconden, los que sí. Y ocurre igual, que lo mires, como lo mires, es cuestión de reconocer.

Y recordar es indispensable. Lo que te hicieron, lo que hiciste, para alejarte y no volver a repetir errores, dolores. Recordar te hace libre, aunque a algunos les parezca una pesada mochila. Tener presente el pasado, es acumular experiencia, es haber sanado sin querer olvidar, para no volverte herir. Tener presente es quizás honrar, u odiar, porque no existe lo uno sin lo otro, y da igual lo mires como lo mires, es todo cuestión de reconocer.

Reconocer es todo esto y más, bueno y malo, en un sentido y en otro, como la propia palabra…

Leer Más

Fuimos

Ha marcado el tiempo su paso en nuestro rostro y nuestros cuerpos. Arrugas que tiñen de vejez una caras, que hasta anteayer, eran tersas y jóvenes; achaques y pequeños dolores, que aparecen cuando menos te esperas y donde menos lo imaginas. Es el precio de cumplir años y de seguir vivos. Ahora construimos relatos más sólidos para convencernos de que estamos bien, excusas estudiadas que tratan de hacernos parecer más jóvenes de lo que somos. Y es que lo que somos, tiene poco que ver con lo que fuimos, aunque sin aquellos mimbres, no existiría esta cesta.  El tiempo erosiona, puliendo cuánto toca, madurando todo allí por donde pasa, evolucionando lo que rodea, transformando el pasado endeble, en presente constante. Aquellos que fuimos, jamás regresan, eternos rezagados, y quedan quienes somos, fugaces y efímeros, antes de cruzar el futuro. Si miras atrás, te verás, tan diferente y tan tú a la vez. Hemos corregido nuestros errores, no todos, pero sí, la gran mayoría. Ahora que soy más parecido a lo que siempre quise ser, trato de entender lo que fui, para dejar de inventarme. Fuimos y somos, pero lo más importante, es saber, quiénes seremos…

Leer Más