Crecimos a la par, alejados tan solo por una quinta, distancia insuficiente para separarnos. Tú tan frágil, yo tan así, y así seguimos, unidos, frágiles y cada día un poco más egoístas.
Has descubierto a golpe de decepciones a distinguir entre quién si y quién no. Has decidido más con la cabeza que con el corazón, aunque es el corazón quién te ha procurado la verdadera felicidad, colmando tu vida de gente a tu alrededor, atraída por esa belleza que desprendes y que nadie como tú, sabe captar. Fotógrafa devota, extraes de la vida su alma, plasmándola en cada imagen que congelas, en cada instante que atrapas, en cada lienzo que pintas. Sabes encuadrar con maestría el desorden, vistiéndolo de gala para arrancarle una sonrisa. Trazas las líneas que definirán los contornos de cualquier idea, dándole la vida que imaginaste para ella.
Eres paz, eres guerra. Eres mensaje cada jueves, consejo certero, oído incansable y hombro amigo. Eres ternura, corazón y amistad. Eres todo aquello que echamos de menos y luego no valoramos. Eres nuestro premio, nuestra suerte. Eres Pellejera, la Pelirroja, Anica.
Y con esos ojos te miramos. Los de la amistad y el amor.