Cruzamos líneas, dejando atrás promesas que juramos no romper y que hoy nos atraviesan como puñales, decepciones al servicio del escarmiento. Trazamos nuevos horizontes, buscando perdones que nos rediman de todos esos pecados que creímos que nunca cometeríamos y puedan poner a cero, de nuevo el contador. Lo correcto y lo incorrecto, ese concepto tan difuminado que cada uno entiende a su manera. Depende de tu posición, la elección de bandos, porque siempre hay un bando, y por mucho que intentemos ponernos en el lugar del otro, nuestro egoísmo y sentimientos, nos alinearán. Será entonces cuando tengas que decidir qué normas romperás para seguir el camino correcto, a quién decepcionarás para no equivocarte, pero sobre todo, cuanto valor tendrás para ser fiel a tus principios…