El mejor cumple de 2023

Esta vez somos 3. Esa es la gran sorpresa de este año. Organizamos otra fiesta alrededor de nuestros cumpleaños, reuniendo a los amigos de siempre con los recién llegados. Vecinos, compañeros de conciertos, hijos, hermanos, amigos. Un collage de gente que hoy habéis decidido que no había mejor plan que acompañarnos en esta nueva suma de años.
Cristina viene rezagada. Eterna cuñada, que hace ya muchos años decidió salir con el chico de la ahora desaparecida media melena rubia. Llevan casi una vida juntos. Y es que una vida pasa rápido, sin apenas darte cuenta, casi sin notarlo. Aspirando momentos, tragando vida y equilibrando la balanza con lo bueno y lo malo, para decidir en el futuro, si has sido feliz o no. Ojalá lo seas y lo hayas sido. No podría tener mejor regalo, que tu sonrisa de satisfacción por una vida plena.
Choco va en cabeza. Jubilado vip y presidente honorífico del mejor club del mundo. Ya hace tiempo que su pelo platea, tal vez porque los años se agarran con fuerza a él, aunque no es el único. Si miramos a nuestro alrededor, veremos más canas y calvas, de lo que imaginamos. Y eso, es buena señal. Porque seguimos en pie, luchando, que nadie dijo que estoy seria fácil, y a la vez, disfrutando de momentos como este, que al fin y al cabo, es lo que nos mantiene vivos. Que no nos falte jamás un ratito de amistad ni una excusa para volver a reunirnos. 51 no es nada, cuando miras hacía adelante y ves todo lo que nos queda por hacer.
Y en medio, yo. Como siempre. Porculero cómo ninguno, chinchoso a rabiar. Estoy justo en la frontera. Allí dónde dejas atrás lo que fue y vislumbras lo que puede ser. Pero me quedo con lo que tengo. El ahora, este momento. Con vosotros, que siempre estáis. Con vosotros, que siempre me sostenéis. Con vosotros, que hacéis de esta travesía, algo inolvidable. A mis 49, puedo decir con orgullo, que tengo el mejor grupo de amigos y la mejor familia, que se puede imaginar. Y ese, es el mejor de los regalos.
Cris, Choco, muchas felicidades!!. Y a todos los demás, bienvenidos al mejor cumple de 2023!!

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Todo lo soñado

No podía dejar de imaginar. Mis deseos asaltaron mi mente tratando de adivinar el futuro o quizás, era más un anhelo de lo que quería que ocurriera. Pensaba en tus pies, chiquitos, tan lindos, de Cenicienta se podría decir. Siempre tan sexis, desnudos o vestidos, aunque si me preguntas, los prefería vestidos. Y no con cualquier cosa. En esta ocasión, y digo en esta, porque antes hubo otras, podía verte sobre unos tacones negros, altos como siempre, finos esta vez, de punta redonda. Acompañaban con elegancia a aquella falda ajustada corta, que dejaba ver gran parte de tus piernas, acabando justo dónde yo que quería que siguiera. Las medias negras oscurecían tu blanca piel, arrancando el frío de ellas y caldeando el ambiente. Bajo la falda se intuían las ligas y ligueros, despertando aun más mis instintos más primitivos.

Miré el reloj. Cinco minutos para que llegaras y seguí imaginando…

Me acerqué con miedo, con algo de respeto y con todas mis ganas. Una camisa opaca, impedía ver con claridad tu torso. Curvas y más curvas bajo ella. Un paisaje de montañas y valles, culminado por esos pechos que yo ansiaba sin remedio. Los rocé al besarnos. Me apretó contra ella cuando nuestras bocas se entreabrieron, dejando escapar juguetonas las lenguas, que se entrelazaron en ese hueco que queda entre la pasión y el deseo. Nuestros ojos se miraban mientras, uno a uno, desabrochaba los botones de tu camisa. Nuestros ojos se miraban, mientras bajaba la cremallera de tu falda. Nuestros ojos se miraban, mientras mis manos recorrían su silueta y todos sus lugares secretos. Allí, frente a mi, se alzaba ella, sobre aquellas agujas, amarrada a los ligueros, sujetador en mano, pidiéndome…

Llamaron a la puerta y mi imaginación se paró en seco, aunque para mi deseo ya no había vuelta atrás. Me acerqué para abrir algo avergonzado pero deseando con todas mis fuerzas, encontrar tras aquella puerta, todo lo soñado.

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Una historia feliz

Eras mis ojos. Podría decir que miraba el mundo a través de ti. No había nada que quisieras que yo no te diera. Era tanto mi amor por ti, que acabé por olvidarme de mí. Quizás esa es la parte oscura de amar tanto, porque no puedes imaginar cuánto te amé. Fue entonces cuando llegó la infelicidad y destrozó todo. Mi culpa, la mayoría. Debí hacer y no hice. Seguramente pude luchar más, pero ya miraba más al futuro que al presente. Pero esta es la parte fea de la historia.
La bonita, todos esos momentos de felicidad que me regalaste. Este hijo maravilloso que criaste con valentía y que hoy ilumina nuestros días. La ilusión que despertaste, entre reparto y reparto, y aquel primer beso con sabor a Bacardi con limón. La juventud nos escoltaba entonces, inexpertos, insolentes, enamorados. Aquella cena en la habitación mas pequeña de un piso aún sin vida, la noche en las fiestas de Ambroz, bailando a ritmo de “mayonesa”, y la despedida en el coche a punto de ser descubiertos. Los viajes a Vélez, los chumbos de tu padre, la búsqueda de ovnis en aquel lugar secreto de San Javier, los masajes en los pies. Mil y un momentos que hacen de nuestra historia, una historia feliz. Lo de tu cuerpo, las ganas constantes, y esos escarceos de los cuáles no quiero acordarme, los guardamos en el libro de los secretos.
Ha pasado el tiempo y mentiría si te digo que te quiero cómo te quise, pero puedo decir con una gran sonrisa, que te quiero cómo no puedes imaginar y que siempre me tendrás ahí, para lo que necesites. No sólo porque tengamos un hijo en común, sino porque conseguiste hacer de una parte de mi vida, una historia feliz.


PD: A Encarni. La ex de mi vida. Feliz cumpleaños!!

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