Se más de vida que de letras. Se de dolor, de lágrimas, de odio. Se que no es fácil, que cuesta y que no hay regalos. Se de oscuridad. Se de cuentos, de todos esos que nos montamos para escapar de la realidad, agarrados a la tristeza, a lomos de la culpabilidad ajena, porque así es más fácil, olvidar la nuestra. Ninguna tierra es yerma, tan sólo hace falta saber como alimentarla…
No se mucho de letras, ni de palabras, pero si de hechos. Se de Esperanza, de alegría, de la no rendición, de la búsquedad incondicional de la felicidad. Se de respeto y de tolerancia, alas indispensables para poder descansar en paz. Conozco el perdón, el que se pide cara a cara, ese que de verdad limpia el alma. Se de luz. La que quiero para la vida, la que entierra a la oscuridad y se de sueños, los que llenan de ilusión los días.
No se mucho de letras, pero tengo claro que prefiero la luz a la oscuridad y los sueños, antes que los cuentos…