Viernes tarde, cielo despejado, y lo que hace meses empezamos a construir, echó a andar. Sosoritnem adormeció el atardecer con su voz y su guitarra. Shade Copas fue testigo de la presentación de la segunda edición del festival Indie al Descubierto, donde patrocinadores, organizadores y amigos, todo a la vez la mayoría de las veces, acudimos para apoyar y dar la bienvenida, a este nuestro festival. Nervios e ilusión de la mano, para lo que habría de venir al día siguiente.
Sábado mañana. Algunas nubes surcaban un cielo azul, preludio de lo que había por venir, y aún así, la explanada de La Casa de la Cultura, se convirtió en recinto para festivales. Las banderolas marcaban el camino de entrada, con un escenario cubierto presidiendo y una barra escoltando. La Chupiteria Indie tomó forma, la cocina se rellenó de comida y la barra se vistió de gala, para surtir a cuántos quisieran beber y comer. El mediodía trajo consigo sonidos afinando, voces instruyendo y la sonoridad del viento al arrastrar hasta nosotros las nubes. Cayó la tarde, y con ella Dj Rizos, con su flamenco, con su tecno, todo mezclado, todo engarzado, y sonó tan bien, que el cielo comenzó a llorar de emoción. Paraguas arriba para cubrir de gloria a esta dj y al que la siguió. Choco nos hizo bailar bajo la lluvia, sin miedo, sin descanso, sin complejos. Los que habían venido, no quisieron irse, y los que no vinieron, se perdieron este espectáculo. Con la lluvia, apareció la impotencia, el desasosiego, las lágrimas. Pero también la gratitud, el esfuerzo, el apoyo, el consuelo y los jager. Todos los presentes merecían que el festival continuara, y así fue. Ni una sola banda se echó atrás, todas quisieron cumplir y cuando dejó de llover, la noche se iluminó. Arena Polar y Verona, asaltaron el escenario. Profetas en tu tierra, dieron lo mejor de sí, insistiendo en que tocarían a cualquier precio y allanando el camino para una María de Juan, que desplegó su arte y su voz, para convertir a Cúllar Vega en el epicentro del Indie, aquel 20 de abril. Sienna subió el caché del festival y bajó al barro para dejarse querer por un público enloquecido. Desde arriba, Slurp versionando temas indies que todos conocíamos y como colofón a un gran festival otro Dj. Javi Rey y sus mezclas imposibles, hizo posible un cierre apoteósico. Todo esto ocurrió el día que llovió. Pero si me preguntáis que sentí, os diré que emoción, de ver la gente aguantando el chaparrón para no abandonarnos. Si me preguntáis que ví, os diré que el amor que nos une y la amistad que flotaba por todos lados. Si me preguntáis que recuerdo, os diré, que a cada uno de vosotros, hombro con hombro, para sacar adelante un imposible. Porque el día que llovió fue la confirmación, de que habrá una tercera edición del festival y estoy seguro que será a vuestro lado.
PD: Gracias a los grupos, a todos los Indiscubiertos y sobre todo a la gente que aguantó y nos apoyó, a pesar de todo.