No dejan de emitir. Ventanas al mundo revelando las miserias de unos y las riquezas de otros. Comparaciones que degradan cada vez a la raza humana que ve como la balanza se hunde cada vez más, enriqueciendo a unos pocos a costa de otros muchos. Y si la vida no les ayuda, ya se encargan ellos de buscar la forma. Engaños y robos para llenar el bolsillo y conseguir el poder. Engaños y robos para acabar con la poca decencia y vergüenza que les podían quedar.
Vemos como la naturaleza golpea siempre a los más necesitados, como pisotea las pocas esperanzas de conseguir una vida digna. Terremotos, tornados y huracanes. Toda clase de castigos meteorológicos, intentando hacernos ver, que no vamos por el buen camino.
Guerras provocadas por el autoritarismo de aquellos que quieren imponer su ley cueste lo que cueste, y cercenan vidas, creyendose dioses con potestad para hacerlo. Gentes perdiendo su casa, su identidad y su vida. Miles de historias diferentes, vidas que no nos pertenecen pero que vemos a diario tras el televisor, mostrándonos la verdadera cara de un mundo que quisieramos mejorar y que muy al contrario, empeora por momentos…