Otro año más (7 de diciembre)

Ayer fue tu cumple o hubiera sido. Me cuesta conjugar el tiempo verbal al no estar tú por aquí. Pero más me cuesta pensarte y saber que nunca más estarás. Por lo menos en presencia, transitando esto que llamamos vida, y que tú abandonaste hace cada vez más tiempo, porque en recuerdos, vivirás siempre. Es raro, muy raro, recordar tiempos pasados habitados por ti y ahora, en este presente, huérfano de tu persona. No he vuelto a pasar por tu casa, aquella que hacías brillar y llenabas de vida, por si está tan deshabitada como el universo sin ti. Recuerdo a Su, y a Lápiz, siempre pegados a ti, aprovechando cada momento a tu lado, como si ellos hubieran sabido con antelación lo que iba a ocurrir. Gato y perro guardando tu porvenir. En fin. Me duele no poder felicitarte con un mensaje. Me duele no poder darte tu regalo. Me duele que no estés, que no seas. Me duele todo lo que dejaste a medias, y lo que nunca harás, y me duele tu recuerdo. Y aún así, no quiero dejar de recordarte porque es la única forma que encuentro para que sigas viva.
Felicidades Patri, otro año más.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Solve : *
22 ⁄ 11 =