Te derrumbas sobre la cama cansado de trabajo y de día. No tienes un segundo de descanso y desde que el sol despierta hasta que da el relevo a la Luna,andamos sumergidos en nuestro quehaceres y pensamientos. Charlas con los amigos,detonadoras de preguntas que tu mente intenta responder y que la realidad diaria no consigue despejar. Despiertos tantas horas e incapaces de encontrar los «porques» y es cuando te abandonas al sueño,cuando tu conciencia,liberada de los demás sentidos que ahora duermen contigo,te regala la luz. Ves en sueños como aquello que buscas despierto se te aperece ante ti ahora que tienes los ojos cerrados. Y te responde con claridad,dandote una paz que al despertar te hará sentir descansado. Sueños respondones que no merecen castigo…