Montañas Rusas

Heridas y más heridas. Trampas mortales esquivadas en el último momento pero que aún así,merman tus facultades. Siempre me he preguntado porque complicamos tanto las cosas. Estamos aquí para vivir no para sobrevivir. Se que no hay dos días iguales,que no despertamos con las mismas ganas ni los afrontamos con la misma mirada cada vez. Pero debe haber una linea continua que marque nuestras vidas,un trazo que nos mantenga en el equilibrio de los sentimientos y que a la vez divida a nuestro Yin y Yan,uniéndolos irremediablemente. Pero nos encabezonamos en subirnos a la montaña rusa,haciendo subir y bajar nuestros sentimientos,para sufrimiento propio y ajeno. Cerramos los ojos gritando cada vez que caemos y contenemos la respiración cuando subimos. Y es a quién más queremos a quién lastimamos con nuestro juego. Temblores y malas caras al bajar del columpio. Unas manos que se vuelven a ofrecer para sostenerte a pesar de todo y a la vez preguntándote,porque te subiste si sabes que te da miedo…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Solve : *
52 ⁄ 26 =