Pasa el tiempo inexorable construyendo en tí las bases sobre las que asentarás tu vida. Normas que regirán cada una de tus acciones, acordes a tu forma de ser y ver las cosas. Serán la definición de ti mismo, te reconocerán en ellas y de tí dependerá mantenerte firme en ellas. El reflejo de una persona, su intengridad, el verdadero valor reside en ellas. Procura medir con la el mismo rasero a todo el mundo. No pisotees a nadie por dar la razón a quién tienes más cerca. Toma las decisiones siendo objetivo y no des ventaja a nadie. Eso es lo complicado, aceptar que nadie es perfecto, saber reconocer sus defectos y querer su imperfección. Procura ser íntegro aunque pese. Esa es la única forma de que te tomen en serio…