Baño

Agua quieta que me atrae hacia ella. Desnudo me acerco a un pequeño mar artificial para intentar ahogar en él la calor que este año no da tregua. Lentamente me dejo abrazar por el agua tibia y cristalina, y en ella me sumerjo intentando olvidar por un momento el mundo y sus pecados. Mi cuerpo se zambulle en un baño de relax mientras la noche es única testigo. Mirando hacia las estrellas, me abandono a la densidad que me mantiene a flote. Cierro los ojos y me hundo entero dejando solo fuera la nariz y la boca para poder alcanzar ese aire que me mantenga con vida. Y debajo de ella la noche callada suena diferente. Los sonidos se amortiguan, transformando el ruido en murmullo y puedo sentir como mis latidos bailan al son de mi respiración. Agua y cuerpo formando uno solo. Inmóvil me dejo acariciar por las pequeñas ondas que la brisa dibuja sobre las piscina y miro al firmamento mientras el tiempo ya no existe y paraciera que las estrellas quisieran bajar a darse un chapuzón conmigo…

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