Volvieron de su exilio, esperanzas e ilusiones, a vagar por la vida, dando color a mi mundo y alegrando mis días. Vuelven los porques, las ganas de respuestas, actitudes perdidas que hoy se encuentran frente a frente con los problemas y no se esconden, apartando a la cobardía para dar paso al valor. De nuevo los planes de futuro, los que ya asoman por el horizonte y los que ni siquiera hemos imaginado pero todos fortaleciéndonos para no soltarnos del hoy, ese que nos llevará al mañana. Han vuelto las nubes y el frío, los días cortos, las tormentas al cielo que limpiarán nuestro suelo, la melancolía. Y a pesar de todo, el Amor que nunca se fué, resplandece, amortiguando cualquier atisbo de sombras para volver a enamorar a los que ya estaban enamorados y enseñar a querer a los que aún no saben hacerlo. Hemos vuelto a descubrirnos, con menos miedo y más confianza. Regresamos sobre nuestros pasos intentando corregirnos porque sabemos que sin nosotros ya no existiriamos…