Otro más junto a tí, acompañándote en este viaje que comenzamos cuando aún veiamos de lejos la vejez, esa que ahora, año tras año nos alcanza, a pesar intentar huir de ella. Hemos atado nuestra juventud a conciertos y festivales, mezclándonos con aquellos a los que aún les queda mucho por recorrer. Disfrutamos de musica que resulta extraña a tantos y la mezclas con el Yoga, buscando un equilibrio que parecía imposible conseguir hasta que tú lo has logrado. Madrugas para trabajar y tiras de una familia siempre con una sonrisa en la boca a pesar de todos los golpes asestados por la vida y a pesar de la incertidumbre. Madre y marido en una incógnita constante que capeas con una fuerza inigualable. Has estado ahí siempre y sé que lo seguirás estando, así que si alguna vez pierdes, recuerda eso que siempre me dices a mi, búscate en tu interior y encuentra tu Yo, la luz que siempre te ilumina,y jamás, jamás, pierdas la sonrisa…
A Cris, mi cuñada, por no dejar que me pierda…