Aprendizajes

Lecciones inacabadas. Límites impuestos para no sufrir que acaban en regueros de lágrimas, que prenden nuestra tristeza y desesperación. Decisones inentendidas, porque en realidad no esperabamos que las tomasen, dejándonos huérfanos y desesperados de unas respuestas, que nunca nos convenceran. La soledad jamás se fué, acompañándote día tras día, perdiendo así, su propio nombre. Creiste que todo iba a ser fácil, que el olvido haría su trabajo y dejaría vacío de recuerdos, tu corazón malherido. Que lentamente, abandonarías la lucha y tomarías las riendas de tu vida. Y aunque no lo creas, eso has hecho. Te has convertido en luchadora, cuidando con ayuda a tu hija, mientras trabajas para darle un futuro que merezca la pena. Has conseguido levantarte y descubrir el mundo tal como es y aunque no querias reconocerlo, ahora sabes que no puedes estar sola, aunque a esto, también se puede aprender. No tenías ataduras ni las tienes, así que no has perdido porque no apostaste. Así que camina firme y no te demores, que la vida no espera a los cobardes…

Para Toñi, una prima valiente…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Solve : *
29 − 21 =