Ahora te pido que te alejes, que hagas como hacen todos, refúgiate y espera. Imploro tu compromiso, que aceptes tu parte de responsabilidad y aguardes. Mantente firme en tu trinchera, haciendo guardia, día tras día, para que la enfermedad no traspase nuestras líneas. Viene de muy lejos y no da tregua. Se alimenta de todos y cada uno de nosotros, por eso debemos cerrarle la puerta. Desgastarla, hasta que muera de hambre. Aburrirla, hasta que no encuentre huésped donde habitar, sin opciones, sin piedad. Porque así se ganan las grandes batallas, con esfuerzo y sacrificio. Por eso ahora te pido, que si de verdad me quieres y quieres cuidar de mí, cuida sobre todo de ti. Porque estamos en ese momento en el que debemos olvidar, el tú y el yo, y abrigar al nosotros. Porque esto va de todos y para todos. Por eso te pido, que si de verdad te importo, haz acopio de paciencia, llévate durante un tiempo mi recuerdo y mi amor, y no salgas de tu guarida.