El año que perdimos la humanidad

Tengo 51 años y la historia la conozco por los libros. Y me da la sensación, quizás porque no viví ciertos hechos en persona, que hay historias que se repiten, como sino hubiéramos aprendido nada. Este año se celebra el fin del Holocausto, donde los nazis quisieron borrar de la faz de la tierra a todo un pueblo. Los judíos fueron víctimas del antisemitismo nazi. Sufrieron el horror de los crematorios, el encierro en campos de concentración hacinados como animales, en un intento por hacerlos desparecer de este mundo. Consecuencias del odio y de lo peor del ser humano. Y son ellos, precisamente ellos, los Judíos de Israel, que han decidido repetir la historia. No, no hay crematorios esta vez, ni campos de concentración, pero empujan a los Palestinos a los rincones de la franja de Gaza y allí los bombardean, cortando el acceso a los camiones humanitarios, matando de hambre a niños y civiles, en un intento por acabar de nuevo con un pueblo entero. Las víctimas de antaño son ahora son ahora los agresores. Es así de simple, por mucho que quieran incluir en la ecuación a Hamás. Hamás no es inocente y deberá pagar como grupo terrorista que es, pero Israel tampoco lo es. Lo peor de todo, es que nadie hace nada, nadie levanta la voz, nadie pone fin. Mientras tanto, Israel mata, se jacta de sus matanzas y se radicaliza cada vez. Aquellos que una vez estuvieron a punto de ser exterminados, hoy exterminan. Lo peor del ser humano vuelve a salir a la luz, y lo hace en el año en que volvimos a perder la humanidad.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Solve : *
16 × 21 =