Fué una noche sin Luna. Estaban reunidos La Esperanza, La Ilusión, Los sueños y El Deseo. La verdad, es que siempre estaban juntos. Los unos sin los otros no sabrían vivir. La Esperanza decía, que el Futuro siempre traía la solución a todos los problemas y que no había que desesperar. La Ilusión haciendo siempre planes y echando una mano a Los Sueños para que la Felicidad inundara el mundo. Y El Deseo, despertando Las Ganas de vivir y descubrir cosas nuevas, haciendo así que el Alma se arriesgue y no caiga en el Desánimo. Todos vivían felices hasta que un día La Tristeza los vino a visitar. Les asustaba con sus historias pasadas, aquellas que ya no volverían pero a las que seguían temiendo. Vino acompañada de Los Problemas, haciendo más díficil la convivencia y la vida. Y lentamente el Deseo desapareció entre tanto problema y La Ilusión y Los sueños fueron a buscarlo. Tampoco regresaron, así que la Esperanza que nunca desfallecía fué a por todos, pero no estando unos no podían existir los otros, así que, La Esperanza, también se perdió. Y llegó La Depresión. Se hizo dueña, trayendo Oscuridad a la Vida. Días sin sentido se adueñaron de todo, El Tedio y El Aburrimiento hicieron acto de presencia y lentamente fueron transformando la Vida en Muerte. Ni el Amor, ni La compresión, ni La Ayuda, que luchaban a diario podían hacer nada. Menos mal que los sostenía La Paciencia. Y fué un día de Sol cuando apareció ella. La Actitud, que venía para ganar esta batalla. Descendió a los infiernos y rescató a Los Sueños, al Deseo,a la Ilusión y a la Esperanza. Estaban en lo más profundo, olvidados. Y junto a ellos, unidos al Amor y a la Comprensión, derrotaron a la Depresión, que huyó llevándose consigo, todas las Tristezas. Y cuenta la leyenda, que desde entonces, la Actitud, es la que guía las vidas de todos. Depende de la Actitud con la que encares la vida,serás o no serás feliz…