Ceguedad tras el resplandor. Una explosión de luz inesperada diluyendo cualquier atisbo de oscuridad e impidiendo la formación de fantasmas. Como controlar el lado oscuro, ese que nos lleva a liberar nuestros más bajos instintos, convirtiendo al arrepentido Dr. Jekyll en Mr. Hyde. Dura tarea mantener un equilibrio cuando las necesidades afloran intentando liberar la el animal que llevamos dentro, ese que encerramos en jaulas de paja, confiando que crea que son de hierro. Somos luz, seres llenos de vida y somos oscuridad, animales buscando sobrevivir. Conjugar la persona que envuelve estas personalidades y equilibrarla para que todo fluya, nos costará mucho, puede que toda la vida, pero si conseguimos atravesar el alambre sin caer, descubriremos, que fueron los sentimientos los que nos sujetaron y mantuvieron a raya a los instintos que pretendían transformar nuestra luz, en sombras…