El Ojo

Mientras lloramos aún la muerte en París y el miedo se cala por los huesos del mundo entero, en una casa solitaria en un pueblo perdido, sigue a pesar de todo, lo que nos quieren hacer creer que es la vida. Personajes sacados de todos los rincones del país, desnudándose ante unas cámaras que nunca dejan de grabar. Nos quieren mostrar como es la convivencia de un puñado de personas, tan falsas todas, como los días que pasan en esa casa. Una cadena girando alrededor un programa que no hace más que mostrar lo peor de las personas, presentadores intentando hacerse pasar por periodistas y programas alimentándose del cotilleo de la gente. Sobreviven a pesar de que nadie ve estas cosas (eso decimos todos), atrayendo a millones de personas que devoran con avidez, los amores de ida y vuelta en la casa, las estrategias, la vagueza y la incultura de aquellos que acuden a estos programas, la inmoralidad y falta de valores, confundiendo sinceridad con falta de respeto. Todo eso nos quieren hacer creer que es la vida real. Me da pena pensar que sea esto lo que de verdad nos espera, que éste, sea el futuro que se avecina. Que en manos de personas como estas esta nuestro mañana. Morimos a diario, lentamente, al darle parte de nuestro tiempo a esta gente, mientras en el mundo real, los problemas crecen y nadie hace nada porque estamos adormecidos mientras pensamos a quién expulsarán esta noche…

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