Algo que sirva de luz

Supongo que todos atravesamos momentos de oscuridad. No nos damos cuenta de como llegamos al lodazal pero cuando quieres reaccionar estás hasta el cuello y quieres salir de allí a toda costa. Caminamos sin prestar atención a la vida que pasa delante nuestra sin hacerle caso alguno,porque el canto de la rutina nos hipnotiza tanto,que ya no nos importa nada más. Caminamos como ratones tras ese flautista que nos conduce a una muerte segura presas de la tristeza y la infelicidad a las que vistieron con el traje del triunfo. Y nota a nota,día a día,nos vamos sumiendo en nuestras propias derrotas,resignándonos a aquello que creemos que es nuestro destino. Nos falta el aire entre tanto hedor de aburrimiento y rutina. Aquella ciénaga se convierte en nuestra prisión y lo único en lo que piensas es en encontrar algo que sirva de luz para poder escapar de allí…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Solve : *
40 ⁄ 20 =