Necesito una desconexión, un momento de no pensar, de no sentir, de no saber tan siquiera si soy yo el que escribe o el que lee. Un momento de paz en el que mi cabeza no desmenuce cada situación ni cada sentimiento. En el que las cosas sean solo lo que son y no lo que creeo que son. Me hace falta abandonarme por unos segundos, perderme en la tranquilidad de no saber si el tiempo corre o paró a esperarme. Un relax para esta mente que rie, llora, sufre y piensa, llevando tras de sí un rio de sensaciones y sentimientos que me hacen estremecer y sin quererlo yo, me consumen en mi propio fuego. Necesito descansar, calmar mi corazón, y alimentar mi alma, para regenerar lo que soy y no olvidarme de mi. Apagarme por un instante y al siguiente, volver a enchufarme y regresar aún más fuerte, a una vida, llena de retos e ilusiones…