Las nubes amortiguan el silencio y no lo dejan escapar. El frío ha transformado la escandalosa lluvía en silenciosa nieve que cae lentamente,sin prisa,pintando de blanco todo cuanto toca. Pedazitos de algodón helado desprendiéndose del cielo para vestir de belleza la tierra y alimentar la ilusión de los hombres. Sabe que su vida aquí será corta,que cuánto más baja menos dura pero aún así se ha atrevido a dejar la montañar y bajar hasta nosotros para cubrir nuestros tejados y corazones. Y conforme avancen las horas,se irá derritiendo, llevándose consigo la suciedad de los tejados y los miedos de los corazones,dejando tan solo un recuerdo helado de la noche que nevó…