Divisiones, separaciones y escisiones. La paz a costa de la no aceptación de la mezcla. Pureza a toda costa, un peligro que nos acecha desde siempre, propiciando el exterminio de la mayoría para conseguir una perfección que se aleja a medida que más la buscamos. Actos heróicos de aquellos a los que se consideran defectuosos para defender sus vidas y las de los demás luchando por la verdadera libertad de aceptar a todos tal cual son, de respetar a cada uno con sus luces y sus sombras, y de comprender que somos lo que somos y que no podemos cambiar. No se trata sólo de modificar genes, ni crear seres más humanos, ese es un poder que escapa de nuestro control. Tan sólo de conocernos y conocer todo aquello que nos rodea, de buscar soluciones y de tener el valor de ponerlas en práctica, pero sobre todo, de ser Leales a nosotros mismos. Seamos todos parte de un todo. Seamos cuanto más mejor. Seamos, Divergentes…