Nacemos atados a un cuerpo que nos brinda el azahar pero que deberemos cuidar hasta su destrucción. Nos anclamos a un mundo en el que solo es real aquello que vemos y tocamos y aprendemos a racionalizar los sentimientos transformándolos en irreales a medida que los domamos. Olvidamos sentir para que no nos duela creando a nuestro alrededor un mundo finito y concreto sin tan siquiera imaginar,que lo que hay más allá,está aquí con nosotros, forma parte de la vida. Aquello que soy habita en mi cuerpo y he aprendido a equilibrar a ambos,convirtiéndolos en uno solo. Desconecto mis sentidos estando despierto para así poder tener una visión más amplia de lo que vivo. Ya no hay hombres y mujeres,solo personas,y lo que hago tiene un fin,hacer feliz para asi,ser yo feliz. Mi Ego y yo,caminan ahora de mano y no sabría decir donde empieza uno y acaba el otro…