Mosca

Un zumbido seco y sordo revoloteando alrededor de cualquier atisbo de luz intentando posarse en ella. Sus alas transparentes espantan a las ideas y a las palabras que intento arrancarme para parir nuevas historias otra noche más. No puedo verla pero se que sus ojos me dividen en infinitos pedacitos mientras vuela sin orden por toda la habitación. La siento sobre mí y al mirar ya no está. Se camufla con la negrura de la noche pero su insistente zumbido la delata. Arriba,abajo. En la lámpara o sobre el armario. Sus patas de alambre se acicalan la cara y mientras yo,cojín en mano me detengo frente a ella. Gorda y negra huye a lo más alto,donde vuelve a posarse y a observarme.
El cojín vuela más rápido que ella y la golpea. La presa cae atontada intentando elevarse pero un nuevo golpe acaba con ella. Ya no volveran sus ojos a dividirme ni buscará luz donde posarse. Vuelve,el silencio a sonar lejos de su zumbido y las ideas, a mi cabeza…

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