El Grinch

Antes de dormir me gustaría dejar claro, que no soy de pedir deseos, mucho menos en creer que se cumplan. Aunque entiendo a la gente que deposita sus anhelos en una esperanza de la que no quieren ser dueños. Así, sino se da, tendrán la coartada perfecta para responsabilizar al universo de que no cumplió sus deseos, quedando ellos libres de la obligación de trabajar por conseguirlos. Y así somos. De convertir pequeñas tradiciones en macro fiestas, borrando de un plumazo el verdadero sentido de lo que fue, para transformarlo en otra noche cualquiera. Y esta, que es especialmente corta, no es tan diferente a la de ayer, ni a la de mañana. Solo unos minutos las diferencian, y solo unos minutos las alargan.

No, no soy de hacer lo que todos hacen. Y no es por ir a contracorriente, ni llamar la atención. Más bien por serme fiel. Fiel a mis gustos, a mis preferencias, y a mi paz. Sí, mi paz. Porque el tiempo y la edad me ha dado el valor para decir “no” cuando no quiero. Por eso no soy de pedir deseos. Prefiero luchar por conseguir lo que quiero, antes que invocar a los espíritus y lanzar algún hechizo. Aunque toda la parafernalia de la noche de San Juan, no es más que una excusa barata para volver a emborracharse, trasnochar, y acostarse tarde, si es que te acuestas. Y ya por ahí, nos vamos entendido.

Por esta noche, ya está bien. Que con esta calor, me canso de hurgar en mis profundidades y no sale nada bueno. Solo palabras acaloradas, deseos sin lanzar y unas ganas de… dormir, que ni te cuento.

Feliz noche de San Juan

Leer Más

Para no perder el norte

Hace muchos años que venimos asistiendo a conciertos y festivales. Hemos escuchado a cientos de bandas tocar nuestros temas favoritos, dejándonos la voz cantando con ellos, tarareando días después las melodías que retumbaban en nuestras cabezas. Hace mucho que la música forma parte de nosotros, de una u otra forma. A cada uno, su estilo, pero todos unidos por un hilo musical que ha sido la banda sonora de nuestra vida. Personalmente, he escuchado muchos estilos musicales y siempre tengo un recuerdo asociado a una canción. Una persona, una situación o un sentimiento, cogida de la mano de un tema que con su letra y su sonido, ha conseguido que mis recuerdos, sean imborrables. Ya jugábamos al pellejo cuando descubrí el Indie. Un jueves, recuerdo, os hablé de Vetusta Morla, quizás el primer grupo Indie que escuché, y me llamásteis raro por una música tan diferente. Pero os unísteis y nos sumergimos de lleno en esa espiral que ya no abandonaríamos, descubriendo un mundo repleto de nuevos grupos. Luís me regaló un primer CD con las bandas del momento. Second, Izal, León Benavente, y algunas más que se pierden entre las grietas de mi memoria, venían a remover nuestros oídos. El tiempo y su tesón, lo hizo experto en este estilo de música, y decidió hacer un programa de radio donde darle voz. Así nació «Indie al Descubierto», un programa que evolucionó hasta tener personalidad propia, mezclando lanzamientos de gente consagrada, con los inicios de los más noveles. Pero faltaba un último salto, el más osado, el más difícil, el más deseado: organizar un festival. Allí, daría la oportunidad a las bandas emergentes y haría realidad su sueño. Y aquí está, 3 años después del primero, sigue sumando música, levantando admiraciones, y haciendo cada vez más grande, un pequeño festival celebrado en “ un rincón de la vega de Granada”. Esto es el resumen de una historia que no aparecerá en lo libros. Una historia protagonizada por Luís, que a base de creer, luchar e insistir, ha hecho felices a muchos. Entre ellos, a nosotros, los Pellejeros, que ayudamos y apoyamos para que el festival salga adelante, y con él, poder hacer un mejor viaje cada año. Hacer realidad un sueño para cumplir otro sueño. Esa fue la idea inicial de este festival. Por eso, y para no perder el norte, cabe recordar que lo importante de esta historia no es el dinero, sino la ilusión por conseguir algo que está al alcance de muy pocos, y que la oportunidad que nos brinda cada año, no tiene precio. Así que, gracias, Luís, por contar con nosotros, por hacernos un poquito más grandes y enhorabuena de todo corazón. Sin ti, nada de esto sería posible.

Leer Más

La casa

Otro año más sin ti, sin tu presencia que no sin tu recuerdo, y el mundo sigue girando. Continuo en esa ambigüedad de sentirte tan cerca a pesar de tu ausencia, y tan lejos aunque vivas cada día entre mis pensamientos y sobre mi mesita de noche. Quisiera saber de lo que dejaste aquí; de tu hijo, como estará, si recuerda a su madre, como hace para no perderse sin ella, si es feliz, si heredó tu bondad; de tus padres, que han tenido que sobrevivir a dos de sus hijos, criando a dos nietos, si seguirán aquí; tu casa, refugio de tus animales, si seguirá perteneciendo a tu familia, o la vendieron para que tú recuerdo y el dolor que lo acompaña, cesara. Si seguirá en pie, o sus muros habrán caído por no soportar el peso de tu ausencia. En octubre pasaré cerca de allí y me acercaré para averiguarlo, una excusa barata para tratar de sentirte de nuevo cerca, para imaginar tu sonrisa tras la puerta que ya nunca volverás a abrir. Y ojalá no fuera así, ojalá no tuviera que pasar por tu casa a sufrir, pero es otra manera de decirte, que te echo te menos, aunque eso ya lo sabes, como también sabes que sigo llorando cuando me asaltas en las noches, también en el día, porque tienes la mala costumbre de meterte en mi cabeza, lo mismo que te colaste en mi corazón.

Leer Más