Rincón exquisito

No se cuanto de ilusión encierra una sorpresa ni cuanto de impaciencia, pero ha valido la pena. Se quiso sumar el sol a la fiesta y nos regaló la templanza que estos días le había faltado, y regó con su luz transparente, la reunión de todos los que allí estuvimos. Fue su cara de no entender nada, de no acabar de creerlo la que dio la salida a un día lleno de emociones, abrazos y besos. De fotos de todos con todos, demostrándonos que aun nos une algo mas grande que una simple amistad. Que nuestros lazos siguen siendo fuertes, que nos importamos y que cuando hay que estar ahí, no faltamos a la cita. Para ser sinceros, también nos gusta mucho una fiesta, pero mucho mas aun, si es con los nuestros. Porque nosotros somos los nuestros y no solemos defraudar. Bebimos y comimos, en ese orden, y nos dimos una tregua en la rutina diaria, entre charlas y música. Vinieron las palabras a ponerle voz a los sentimientos, y emergieron algunas lagrimas que se resistían a salir. Y es que es muy fácil expresarse cuando lo haces desde el corazón. Metimos el sol en un sombrero de copa y apagamos el día. Y bajo la atenta mirada de la luna, viajamos de nuevo a la casa del cumpleañero, allí donde suelen acabar las fiestas, como no podía ser de otra forma. Y apuramos las horas hasta caer rendidos. Hay rincones exquisitos, personas maravillosas y momentos especiales. Hoy lo hemos tenido todo junto, y gracias a todos vosotros, hemos convertido un sábado mas, en un día inolvidable.
PD: Mon Laferte estaba invitada, pero no pudo venir. Eso que se ha perdido…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Solve : *
18 ⁄ 6 =