No hay nada imposible y menos aún, cumplir sueños. La tele engrandece a pesar de no necesitarla, porque el genio y el ingenio ya le vienen dados; entre una novia famosa a la que le demuestra el amor, poniendo su nombre a unas croquetas y esa maravillosa mano que tiene para unir sabores, fusionar alimentos y convertir un tapeo en toda una aventura, donde el riesgo es lo que apetece comer y es de cobardes cerrar las bocas, lo cierto es que, entre cuerdos que cocinan con camisas de fuerza y locos que mueren por probar sus recetas, habita un restaurante. Hijo diferente de Diverxo, de esos rebeldes, como su padre, pero algo mas asequible, como la gente de la calle, y es que el Streetxo , está a la vanguardia de la cocina, con un estilo personal, dotando de carácter a un local, en la que música alta no resta glamour ni la juventud de sus cocineros, experiencia. Cócteles tan extravagantes como deliciosos para abrir la puertas a un Universo, en el que, no sólo la comida importa, pero si es el ingrediente principal. Y allí nos colamos, en el local sin reservas, porque si quieres disfrutar algo, tienes que esperar, pero como todo lo bueno en esta vida, mereció la pena, más aun, cuando con ello cumples los sueños de un amigo.
A mi hermanico, por descubrirme sitios nuevos y poder disfrutarlos a tu lado
Muy bueno y muy sentido.
Buena forma de expresar y agradecer mediante la escritura.