La duda

Siempre he defendido que hay gente que no merece estar en este mundo. Ahora siento, que me he convertido en uno de ellos. He ido transformando Reinas en Ángeles, ascendiéndolas a los cielos para luego dejarlas caer. Una tras otra, en un juego tan macabro, como la mente y el corazón del que hoy escribe. Ya no hay vueltas atrás, ni perdón, ni redención. Sólo castigo en forma de soledad. Y es que así me siento y así debo seguir, para no volver a tocar a nadie. Y es que, esta extraña forma de querer no se parece en nada al amor, y ese sentimiento que aflora con tanta rapidez, hay que arrancarlo de raíz. Así no habrá más víctimas, ni más lágrimas, ni más huidas. Sólo así, la gente será, realmente feliz. Lejos del dolor y del llanto. Lejos de promesas incumplidas. Lejos de mi, en definitiva. Así que llegados a este punto, me asalta la gran duda. No es peor suicidio, el de seguir rondando este mundo…??

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