Concertinas

En los límites de la tierra de cada uno, poniendo fronteras inventadas a la tierra, se alzan alambradas. Mirando al cielo, impidiendo el paso de la gente, montañas de alambre impiden al camino proseguir cortando de cuajo su dirección. Redes que atrapan la Libertad, arrancando la última Esperanza a aquellos que huyen del miedo y el horror, de la guerra y la pobreza y buscan una vida mejor en otros paises dejando atrás una familia y una vida junto con larte de su Alma. Y lo poco que les queda, huye, encontrándose en el camino con ese amasijo de alambre, un ogro al que tienen que enfrentarse mientras les quede aliento. Muchos han logrado atravesarlo. Han sorteado vallas y prohibiciones en pos de un sueño. Pero la maldad del hombre no conoce límites así que para poner más óbtaculos a estos «sin nada» han coronado sus vallas con espinas de alambre. Puñales que arrancarán a girones las carne de los más osados, que engancharán para siempre las vidas de muchos y se hincarán en el alma hiriendo de muerte a aquellos que ya estaban muertos. Las llaman concertinas, aunque el único concierto que darán serán los alaridos de la gente a las que hagan daño. Enredaderas de espinos adornando unos muros que sólo consiguen ennegrecer aún más, las almas de los hombres…

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