Amores de vida

Buscamos hasta dejado de la almohada pero no lo encontramos. Aquel amor que nos teníamos huyó, cansado de la rutina y de no ver claro el futuro. En realidad tenía pánico del futuro que veía y en vez de hablar, se puso su traje de cobardía y se largó. Quedó el lado vacío en la cama cuando me fui, el izquierdo, el mismo donde ahora duermo solo, y te dejé huérfana de amor, de promesas, de futuro juntos, de planes inconclusos. Te aboqué a la tormenta, al desierto de la soledad, y ese hueco que queda entre la esperanza y el nunca más, al infierno de la ruptura. No quiero saber cuantas lágrimas derramaste, muchas más que las mías, y te aseguro que fueron bastantes, porque puedo soportar mi dolor pero no el tuyo. Sobreviviste, sacaste adelante tu vida y la de él, y por encima de todo, perdonaste. Nunca os he dejado solos, a pesar de mis idas y venidas. Y hoy por fin, vuelves a sonreír. Te vistes de ilusión para salir a la calle y te has mudado muy cerca de mi. Ya nada será como antes, pero lo que ahora tenemos, no quiero perderlo jamás. He comprendido que aquellos “que si tú, que si yo» eran todo “nosotros», una batalla entre mis silencios y tu acomodamiento. Hicímos saltar todo por los aires y con los años hemos construido algo nuevo. Ambos sabemos que no volveremos a estar juntos pero siempre serás mi gran amor. Tu perdón me ha dado la vida. Espero que mis palabras, te devuelvan aún mas la sonrisa.
PD: A Encarni, mi ex, mi amiga, la madre de nuestro hijo

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