Comida

Estaba el Sol en todo lo alto aunque no calentaba lo suficiente cuando comenzó la reunión. Amigos y amigas, parejas la mayoría, dando comienzo a la Navidad con aquella comida. Graná nos recibió de luces, apagadas por la claridad del día y aún así tan bellas. Vestian árboles y hacían equilibrio entre los edificios, enmarañadas en cables invisibles. Olvidaron el biombo y perdimos la intimidad prometida pero aun así nos esperaba un comida inolvidable. Una mesa larga llena de charlas, de risas y de buenos ratos. Los platos se llenaron de pequeños bocados, trece tapas que fueron saciando nuestro apetito y abriendo las ganas de una copa. Fuimos apurando la cerveza ahogando las palabras entre fútbol y política. Brindamos por otro año más juntos y la sorpresa que se fué disipando a medida que pasaba la tarde, puso el colofón a otra comida de ensueño. Ojos brillosos conteniendo unas lágrimas al ver unas imágenes que nos recordaban lo que somos y al escuchar unas palabras que pronto caerán en el olvido. Salimos y ya todo brillaba. La noche nos iluminó y la Navidad se asomó a saludar a unos amigos que otro año más se volvieron a juntar para dar inicio a unas fiestas que huelen a invierno…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Solve : *
28 × 28 =