Actitud, creértelo y a luchar. Ha pasado mucho tiempo escondido tras la sombra de los demás, dejando que sean otros los que encabecen la marcha sufriendo así las inclemencias de la vida. Desde la retaguardia los has visto caer y volver a levantarse, encarar todo tipo de problema y solucionarlos todos con la fuerza que a ti te faltaba. Oculto en un ficticio anonimato, sólo has acudido cuando te han presionado, y aunque siempre has estado ahí, el miedo te ha impedido hacer más, aunque era tu obligación. Jamás te lo han recriminado ni lo harán, y con el paso de los años, has ido descubriendo que te necesitan tanto como tu a ellos. Y ahora que cruzas el ecuador de tu vida, que renaces una y otra vez, empujado por su aliento, encuentras el valor para tirar de ellos, para liberarlos un poco de las responsabilidades que por derecho te correspondían y de las que huiste como un cobarde. Ahora que te encuentras y ya no tienes miedo, es hora de comportarse, como el hermano mayor que eres…