Manual de construcción

Todo termina con una demolición, o empieza, nunca se sabe. Construir una personalidad, fabricar quiénes seremos, no es un trabajo de un día, es una obra infinita, sino quieres dejar de crecer. Todo cuenta. Lo bueno y malo. El dolor y la alegría. Las ilusiones, cumplidas o no. El deseo, el miedo, el valor. Vas construyendo paredes, decorando y pintando, aumentando por años tu casa. Y lo que en un principio te valía, será desechado pasado un tiempo. Cambiarás, te transformarás, echando abajo todo lo edificado, y volverás a empezar. Sólo los cimientos sobrevivirán. La ética y los valores, mantendrán viva una edificación, que cambiará de forma, pero no de fondo. Planos y planes nos mantendrán vivos y cuerdos, y en ellos, encontraremos las razones, respuestas que aparecerán a la par, que más preguntas. Y volveremos a derribarlo todo. Somos el resultado de nuestros propios escombros, edificaciones que se alzan sobre nuestros fracasos. Prueba y error, el constante crecimiento personal para alcanzar la felicidad. También está la opción de conformarte llegado cierto punto, y ahí estancarte. Una opción tan válida como otra cualquiera, pero bastante más aburrida. Así que, si decides arriesgarte, ensuciarte, y ponerte a construir, no olvides el manual…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Solve : *
18 + 6 =