Mensaje doble

Miro al horizonte hipnotizado por las luces que alumbran el infinito. La noche cayó sin remedio y tras un día desvistiendo una casa para vestir otra, el descansó llegó, y todas las manos que durante el día ayudaron, con la noche descansan. Apoyado en el muro, donde jamás habrá lamentaciones, intento buscar inspiración en la oscuridad, encontrar el mensaje que piden a gritos. A mi espalda una casa que volvió a la vida. Charlas de unos con otros, vasos llenos de historias, música bailando al ritmo que el DJ ordena. Todo queda en un murmullo, ahogado por el silencio, mientras me pierdo en mis pensamientos, viendo como poco a poco las palabras van llegando para que mi mente las ordene, intentando crear un relato en el nada sea lo que parece, diga menos de lo que quiero decir, y las palabras que no están escritas, sigan guardando el secreto del mensaje de todo lo que ocurrió un día en el mudamos mucho más, que unas cajas llenas de chismes…

A Cris, mi cuñada, por estar siempre ahí…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Solve : *
8 + 2 =