Notas

Diferentes amores repartidos en anotaciones, despertando la misma alegría. Un espejo que lleva desde siempre, reflejando la misma pared pero tantos rostros distintos como se han querido mirar en él. Empañado en invierno por el baho que se acumula tras la ducha y que como en una cárcel, apresado entre cuatro paredes, una puerta cerrada no dejar pasar al frío y le impide salir a él. Ahora viste de corazones, y es soporte de te quieros, alegrando la vida a aquel que habita esta casa. Mensajes de amor, enganchados a un espejo y al corazón.
Un folio en blanco, testigo de un te quiero, que empezó como un secreto, tras el almuerzo y el fútbol. No debía verlo hasta que el sueño me reclamara, pero pudo la impaciencia, y tras el regreso postlaboral, y mientras lavaba la cara a un piso que ordenadamente me reclamaba, me acerqué a la cama, allí donde descansaba el mensaje de un hijo que no deja de crecer ni de sorprender, y con trazos con olor a niñez prepubertina, dejó su particular mensaje de amor a un padre al que dibujó una sonrisa sin él saberlo.
Notas de amor, despertando aún más, ese sentimiento al que se refieren…

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