Abandonadas por mí ya no encontraban su lugar. Sin forma ni sentido yacían moribundas en el pozo de la indiferencia. Se habían convertido en una
más,confundidas todas,sin vida ni personalidad. De inmortales a mortales por la ausencia de la inspiración. Dejaron el trono en el que reinaron tanto tiempo para caer a los pies de la vulgaridad. Pero hoy se alzan en armas,reclamando aquello que por ley les pertenece,El Reino de las Palabras,y con la Inspiración a la cabeza,asaltan de nuevo cualquier folio en blanco para llenarlo de vida,para colorearlo a su antojo y dibujar letra a letra nuevas historias con las que desvelar todos los secretos que habitan entre lineas… Mis manos quieren soñar y mi mente despertar de ese letargo que casi se convierte en eterno…