Cierro los ojos intentando encontrar las palabras que esta noche me guien. Abro mi corazón para intentar recordar sentimientos que me lleven a la inspiración. Rebusco en mi interior buscando cualquier cachibache que me recuerde historias olvidadas. Pero esta noche la luz no prendió. Los sicarios de palabras hicieron bién su trabajo y acabaron con todas ellas impidiendo que se uniesen en otro relato nocturno. Un folio en blanco los delata,aunque esté mudo. Acusados en libertad y camuflados en la oscuridad, han decidido que esta noche estuviera huérfana de historias. Asesinos a los que,espero que mañana,la inspiración,encarcele para siempre…