De Adanes y Evas…
Manzanas cargadas de castigo mordidas con ansia en un acto de rebeldía. Un mordisco que nos condenó a una vida mortal finita. Y así seguimos. Cometiendo los mismos errores,sucumbiendo a las mentiras de las serpientes que nos complican aún más las existencia aún siendo conscientes de ello. Pero está en la naturaleza humana tropezar sin escarmentar. Podrán imponernos castigos y destierros,que seguiremos buscando como saltarnos las normas porque son nuevas ilusiones. La rutina aburre y más en el paraiso. Así que conviértete en Adan o Eva y acéptame un consejo,comete una manzana…