Un cielo negro se viste de rayas esta noche. Como cada año, Perseo nos lanza sus Estrellas esperando que alguno de nosotros las veamos. Y agarradas a su cola viajan los deseos, todos esos que se cumplirán si eres capaz de cogerlos a tiempo. Una tras otra atravesaran el firmamento sin rumbo fijo ahelando ser vistas antes de desaparecer regalando a cambio aquello que le pidamos. Solo una noche, esa es la condición y tras la constelación de Perseo, a la derecha justo de la Osa Mayor, se abre la puerta de los deseos y lloverán sin descanso hasta que el la luz les gane la partida y las haga desaparecer con su resplandor. Así que esta noche mira al cielo con ilusión e intenta atrapar una estrella, tal vez con ella venga aquello que tanto deseas…