Retroceso

Retroceder para avanzar. Recordarnos para vernos con más claridad, analizar que hicimos para entendernos mejor y poder así, trascender hacia nosotros mismos en un ejercicio de crecimiento constante. Erramos, adjuntando a nuestros fallos, la impagable recompensa del aprendizaje, luz que guiará nuestro camino a cada tropiezo, compendio de lecciones que nos harán más imperfectos a cada momento. Y es ahí donde radica nuestra humanidad, la sed constante, el deseo insaciable de más y la búsqueda inacabable de respuestas. Una imperfección tan necesaria como el reconocimiento de nosotros mismos. Me asustan aquellos que creen que ya lo saben todo porque jamás dudarán de nada y creerán estar en pos de la razón. Estancados, jamás mirarán atrás, un retroceso necesario, para seguir avanzando…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Solve : *
1 × 9 =