“Un día quieres salir de la ecuación y otro resolver” Indecisiones, siempre, marcando el camino, poniendo trabas a nuestras vidas, dificultando cada paso que debemos dar, más aún, cuando no nos acaban de mentir, pero tampoco de decirnos la verdad. Dan cuerda o la recogen, sin pensar en otra cosa que no sean ellos, relegando tu dolor, a un segundo plano, convirtiéndote así en prescindible. Se abren grietas en los muros y supura dolor, ese que nadie ve, más que tú, y su inexistencia para ellos, no hace que duela menos. Y aprietas los dientes, y tomas una decisión, alejarte para no sufrir, y ponerte en manos de quién merece la pena, de aquellos para quienes, tal vez, te hagas imprescindible, porque la ilusión siempre anda por ahí, se haga sentimiento o no. No hubo tiempo para nosotros y el suyo se le ha acabado, y en un acto de egoísmo, rogamos que llegue el frío, y con él las ganas de todo aquello que no tienen, para poder aliviar un poco el dolor de tanta lágrima derramada. Ya no habrá cenas, ni viajes. No será a ti a quién le digan “basta”, ni cambiarás un solo minuto de tu tiempo, para pasarlo con él. Dejó de merecer la pena, así, rotundo, sin puntos suspensivos. Para algunos, el éxito es conseguir lo que se proponen a cualquier precio, recorrer su camino dejando atrás promesas y palabras, intentando dejar alguna puerta abierta, por si necesitan regresar. Para otros, el éxito es conseguir lo que se proponen, siendo fieles a sus principios, sabiendo como, cuando, que y donde. Eso los distingue, eso los hace ser diferentes y eso los hace valer la pena…
A Toñi, por sus lágrimas derramadas, y todo lo que ellas, dicen de Ti…