Granada Sound (Primera parte)

Llegamos para el almuerzo y nos acreditamos con hambre. Pulseras amarillas para poder atravesar las puertas que nos llevarían al paraiso de la música. Nos recibieron Beetelsweet con dos conocidos a las guitarras y un sol radiante al que hicimos sombra con los sombreros amarillos que vistieron las cabezas de la mayoria. Bebimos cerveza dulce desesperados, en un intento por mitigar la calor y entre sorbo y sorbo fué pasando la tarde. Eramos Vip en el paraiso y pudimos ver desde casi lo más alto a las distintas bandas que fueron desfilando por los escenarios. Música lenta para acunar el día y despertar la noche. Zahara ocultó el sol a golpe de timbal y puso ritmo al festival. Llegó la noche y con ella Izal, iluminándolo todo. Copacabana se instaló en Granada y empezó el espectáculo. Andamos por letras conocidas y nos perdimos entre las nuevas. Saltamos y gritamos. Disfrutamos y quedamos con ganas de más. Y por eso hoy regresamos, a intentar mejorar una noche como la ayer…

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Solve : *
33 ⁄ 11 =