Siempre hay una excusa… Nos conocemos desde pequeños. Hemos pasado tanto que ya ni lo recordamos. Niños empezando a vivir y creando una amistad que aún hoy permanece inalterable. Todos tan distintos,tan personales e irrepetibles pero unidos por los hilos invisibles de la amistad. Pasan los años,arrugando nuestra piel y cansando nuestro cuerpo pero seguimos inalterables en la complicidad que nos unió hace ya tanto. Lazos que nos unen a través de los años haciendo eternos unos sentimientos que se han transformado a través del tiempo sin alterar su origen. Respeto y complicidad cogidos de la mano pariendo silencios que lo dicen todo. Vidas autónomas formando un Universo independiente en el que todos ayudamos a que los demás sean ellos mismos. Noches aleatorias en las que encontrar una excusa para cuidar la amistad…