Del cielo,de donde cuelgan las estrellas,cayeron…Volaban rumbo a sus vidas,surcando cielos infinitos y quiso el destino que en la linea que separa la Muerte y la Vida,acabaran su viaje de golpe. Una montaña envidiosa,que se estira queriendo ver lo que ve el cielo,engulló un avión que se cansó de volar y lo despedazó de una sola dentellada. Ya no acabarán las clases los alumnos,ni verán crecer a sus hijos los padres. No volverán a su trabajo ni tendrán preocupaciones por las que preocuparse. Ya no tendrán vida porque la muerte se la robó. Destino caprichoso que quiso,que un Martes cualquiera,150 almas lo acompañaran,por un camino diferente del que les había prometido…
24.03.2015 D.E.P