Cambio de sábanas

Me arropa la noche con su mano oscura. Enmarañado entre las sábanas y mis pensamientos, tranquilo, sereno, busco entre mi imaginación, el resorte que apague mis ojos. Abarco con mi mente una vida entera, saltando de pasados a futuros, en un solo pensamiento, saliendo esta vez intacto de historias irrepetibles, aunque mi mente las recreé por cobardía. Trata de cambiar lo que fue, e imagina lo que desea que hubiera sucedido. Justo ahí, tropieza con los sueños, anhelos desprovistos de realidad. Se traslada entonces al futuro, tratando de anticiparse, adivinando un movimiento, que jamás sucederá. Pero insiste, como si el deseo y la terquedad, pudieran conceder lo que pide. Y se da cuenta entonces, de que ha vuelto a tropezar con los sueños, y que sigue inmersa, en el bucle infinito de sus pensamientos, enmarañado, cubierto por unas sábanas que ya empiezan a calentar demasiado. Y mientras fuera, la lluvia ametralla la vida, arrancando lamentos de todo lo que toca, no dejo de pensar, que tal vez sea hora, de cambiar las sábanas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Solve : *
33 ⁄ 11 =