Qué como va todo? Extraño, esa es la mejor definición. Diez años después de este no cumpleaños, un virus nos ha alejado, y ahora echamos de menos la cercanía que antes teníamos y que tan poco aprovechábamos. Ahora necesitamos con urgencia besar, tocar y acariciar, demostrar a quiénes nos importan, cuánto nos importan. Ya sabes papá, ahora nos arrepentimos de lo que deberíamos haber hecho cuando pudimos y no era necesario, y queremos hacerlo ahora, porqué no podemos, pero sobre todo, porqué lo necesitamos. El egoísmo y la estupidez, siguen yendo de la mano. El mundo se ha parado, un tiempo, por un rato, pero volverá a girar, y seguiremos sin aprender nada. Habrá cambios, obligados, y a pesar de todo, seguiremos amenazando al mundo con nuestra presencia. Somos dañinos, y la naturaleza nos está avisando.
Tus nietos siguen creciendo, y tenías que verlos. Nos han mejorado, sin lugar a dudas. Espero que podamos llevarlos por el camino correcto y mantengan intactas sus ilusiones, por muchas decepciones que los azoten. Y nosotros, envejecemos, a cada paso, a cada respiración, y se nos nota. Pesa, aunque pretendamos contenerlo, duele en ocasiones, y te mentiría si te dijera que seguimos intactos.
La memoria de mamá de ha vuelto frágil. Olvida sin remedio, y peleo contra ello, en intento inútil de detener lo imposible. Cree que la regaño porque sí, y no entiende que es el miedo que tengo a que deje de ser quién era. Pero a ti no te olvida, ni yo.
Hoy tendrás tu tarta, de fresas y nata. No habrá velas que soplar ni deseos que pedir, pero te recordaremos y creo que ese, es un buen regalo. Queda menos para todo pase y podamos regresar a la vida que nos pausaron. Lástima que no se pueda regresar, de dónde tú estás…